La palabra Soufflé significa "soplado" o "inflado", y por ello se le ha puesto este nombre a la elaboración que hoy os presentamos, ya que se compone fundamentalmente de claras batidas a punto de nieve, que incorporadas al resto de ingredientes hacen que el resultado final sea un "pastelito" hinchado, muy ligero y suave, debido al aire que queda incorporado en el interior.
Dependiendo de los ingredientes que se incorporen a la receta, se pueden hacer soufflés tanto dulces (chocolate, fruta...) como salados (queso, pescado, vegetales...), pudiendo así ser degustados o bien como entrante o como postre.
